jueves, 2 de julio de 2020



MILICIAS DE INFANTERÍA DE SANTIAGO 1813 (2)
                        Me demoré exactamente el doble del tiempo presupuestado, pero pude terminar de preparar y pintar los dos batallones de milicias de infantería de Santiago de 1813 en dos semanas… La falta de práctica implicaba un cansancio precoz y la necesidad de jornadas cortas con descansos periódicos; además, no he podido revisar mis lentes y debí abusar del visor-lupa, lo que enlentece el trabajo. Por último, varios colores estaban en proceso de descomposición (lease: Los acrílicos se estaban secando) y demoraba unos 15 minutos en revivirlos con agua y “masajes”. Algo similar ocurrió con el barniz mate… en fin, todo se resume en que la máquina sin funcionar estaba enmohecida y hubo que hacerle algo de mantención y echarla a andar de a poco para evitar que se fundiera y pudiera cumplir con la tarea. He de reconocer que hace 3 días estaba ya medio aburrido, así es que obvie algunos detalles (imperdonable cuando era un “joven” de 40 años), pensando que quizás en una segunda vuelta los complete.
                        Lo que sí está claro es que las milicias de caballería deberán esperar… no quiero saturarme otra vez con pinturas, por lo tanto empezaré a preparar el terreno para recrear el combate de El Membrillar.
                        Aquí algunas fotos del resultado final. Por supuesto que la calidad del fotógrafo no ha mejorado, pero dan una idea. Las bases se prepararán en la forma usual, a medida que vaya confeccionando las piezas de terreno que faltan para el escenario.

Una vez terminadas las modificaciones, se pegan las figuras con cola fría a las bases de acurdo al reglamento ESMOSACA. Antes las pegaba en cartones para pintarlas individualmente, pero me parece un paso innecesario para la calidad de pintura que requiere una figura de wargame.

Ya están todas las figuras en sus bases. Las que se van a pintar se han imprimado con esmalte negro mate (decidí repintar todas las correspondientes a los Infantes de la Patria)

Las figuras listas para ser pintadas, se han imprimado en esmalte negro mate y luego se ha dado una mano de blanco con la técnica de pincel seco. 
Los Patriotas Voluntarios de Santiago


Las tres bases con caracteres: De izquierda a derecha oficial, suboficial (sargento primero) y tambor.

"Close up"
Los Infantes de la Patria, la variedad de uniformes es mayor que en los Voluntarios.



Las bases con los caracteres

Variedad de uniformes: El rojo con divisa verde de 1777, casaca azul con pechera y divisa roja de 1792, chaqueta corta azul con divisa roja de 1813 y otra casaca azul con divisa roja.
Close up para destacar el color de la piel y como destaca en el uniforme rojo; también se aprecian los distintos sombreros, gorros y chupallas.

                            Si la leyenda del wargamer es verdad: "La permanencia de una unidad en el campo de batalla es inversamente proporcional al tiempo que se demoró el wargamer en pintarla". Los Infantes de la Patria no superarán nunca su primer test de moral...

domingo, 14 de junio de 2020


MILICIAS DE INFANTERÍA DE SANTIAGO 1813
                        Estimulado por los comentarios de Pablo Jerez en la entrada anterior de este blog, revisé mis proyectos inconclusos y, viendo que estaban bastante bien encaminados, me decidí a terminar las conversiones de figuras destinadas a formar los dos batallones de milicias de infantería de la ciudad de Santiago en 1813. El destino de estas figuras era representar en un wargame la batalla de El Membrillar, proyecto que ya está en marcha.
                    Los “Patriotas Voluntarios de Santiago”, batallón formado y equipado cuando Juan Martínez de Rozas dirigía el gobierno de Chile había sufrido los vaivenes de la política y en 1813 se encontraba reducido a 200 hombres y 3 oficiales (¡!). Su nominación también se había resumido a “Voluntarios de Santiago” o “Voluntarios de la Patria”, pero aún mantenían su vistoso uniforme, aunque ya deteriorado por 2 años de servicio, al punto que se acudió al apoyo de algunos particulares para entrar en campaña. En El Monitor Araucano del 6 de mayo de 1813 se detallan estas donaciones:
Don Juan Antonio Ovalle                                         500 ps.
José Manuel Lecaros                                                 200 ps.           
José Sierra                                                                 3 onzas
Doña Petronila Ríos                                                  El vestuario de una Compañía para los 
                                                                                  Voluntarios de la Patria.

                        Las figuras empleadas forman parte de las “Guerrillas españolas” (HAT 8116), con los mandos de la “Infantería francesa de línea 1808-1812" (HAT 8095) y  “Infantería francesa de línea 1805" (HAT 8062).
Las 20 figuras que representarán las 10 bases (200 hombres) de los Voluntarios de Santiago. Ya tenía 8 listas y las conversiones del tambor y sargento casi listas... No pude resistir la tentación de agregar el fraile franciscano...

Se eliminaron las mochilas de las seis figuras y acortaron los faldones del tambor y el sargento. Tambien se recortaron los sombreros de los soldados, que eran muy altos y cónicos. Falta pulir y agregar los correajes con Green Stuff. 



                        Con respecto a los Infantes de la Patria, ya se mostraron en una entrada anterior (11 de octubre de 2017!) las figuras empleadas. A pesar de que el uniforme de milicias estaba reglado desde 1792, me tomaré una licencia histórica para salir un poco de la monotonía del azul turquí. Me explico: El batallón de “Pardos” fue reorganizado en 1777, asignándosele un uniforme grana con divisa verde. Sus integrantes eran artesanos afrodescendientes y costeaban su uniforme. El paño grana era bastante más caro que el azul, por lo que asumo que los oficiales y clases destinaron una buena cantidad de dinero para confeccionárselo y es posible que dudaran en deshacerse de él. Es sabido que al enfrentarse a la muerte los soldados se engalanan con sus mejores prendas, por lo que es factible que eligieran este uniforme para entrar en combate. Por esto, se representarán los uniformes granas y azules junto a una variedad de atuendos civiles, considerando que los cuadros de los Infantes de la Patria se completaron con esclavos libertos y esclavos de servicio doméstico que fueron puestos a disposición del gobierno por sus propietarios a cambio de su libertad. Para vestir a estos nuevos reclutas se recurrió nuevamente a donaciones que están consignadas en dos números del Monitor Araucano y se transcriben al final de esta entrada como homenaje a los generosos y patrióticos capitalinos que se esforzaron por cooperar con el esfuerzo guerrero de la incipiente nación.

Las 24 figuras (12 bases) que representarán a los Infantes de la Patria. Las conversiones tendrán que ser mayores que para los Voluntarios de Santiago. No hay ninguna figura lista. incluso las pintadas que no necesitan modificación (6), tendrán que repintarse como afrodescendientes y algunas se modificarán con cananas ventrales y vestirán chaqueta, agregando con Green Stuff las mangas y cuellos a sus chalecos abiertos.

Un acercamiento para mostrar que se aprovechó al máximo la figura del soldado herido de Emhar. Se usarán las piernas en el soldado disparando, la cabeza en el soldado cargando su mosquete (se deben recortar los faldones y cerrar la solapa) y el fusíl en los soldados que no lo tenían.

A estas tres figuras solo se retiraron las mochilas... el Green stuff recostruirá los correajes.

El tricornio se reemplazó por un bicornio y se acortaron los faldones. Las solapas se "cerrarán" aprovechando el exceso de plástico de las cabezas derritiéndolo y moldeandolo con un cautín (pirograbador casero).

Este acercamiento muestra el proceso de "armar" con fusiles a estas figuras. El alambre de cobre es del tipo "telefónico" (¿recuerdan los tiempos de la telefonía alámbrica?... ¡El que guarda siempre tiene!)

Una foto de grupo... Además de las manos, se deben moldear cananas o cartucheras.

Los torsos puestos en posición, fijados con alfileres cortados a la altura necesaria. Al igual que los alambres que sujetan los fusiles estas piezas serán reforzadas con cianoacrilato.
                                    Eso sería todo por el momento. Una vez endurecido el cianoacrilato, procederé a la parte más entretenida, pero delicada de las conversiones que es eculpir y modelar las estructuras necesarias con Green Stuff, que será motivo de otra entrada... probablemente tambien incluya las figuras imprimadas con esmalte negro opaco y, quizás, pintadas.

El Monitor Araucano. Sábado, 24 de Abril de 1813.
"Donativos para el vestuario de Pardos". Materia indicada
Don Pablo Riveros                                                    dos gruesas de botones para casaca.
Don José Manuel Fernández de Gana                      un uniforme nuevo, de paño fino.
Don Antonio Ríos                                                     25 pesos.
Don José Fortunato Mesías                                       paño para dos uniformes con botones
Don José Gaete                                                         10 pesos.
Don Antonio Ramos                                                 25 pesos.
Don José Jiménez de Guzmán                                  vestir seis hombres de chaqueta,
                                                                                   pantalón y sombrero.
Don Ramón Valero                                                   25 pesos.
Don José Maria Rozas                                              siete varas de pana y ocho pesos
Don Manuel Chacón                                                 seis varas de pana negra.
Don Ramón Erazo                                                     3 y media varas de pana.
El ciudadano Hipólito Villegas                                 8 varas de pontiví, un par de medias, un
                                                                                   par de zapatos y seis varas de listadillo.
Don José Trucíos                                                       10 varas de brín.
Don Mariano Lafebre                                                una casaca de paño de primera.

El Monitor Araucano. Jueves, 6 de Mayo de 1813.
"Donativos para vestuarios".
Don Manuel Antonio Recabarren                              dio 100 pesos
Francisco del Barrio                                                   2 pesos
Mariano Guzmán                                                        25 pesos
Don José Manuel Barros                                            4 pesos
Don Salvador Cavareda                                              2 pesos
Don Miguel Francisco de Trucíos                              un vestuario de un soldado.
Don Juan Antonio Morandé,                                      30 varas de tocuyo.
Don Manuel Ramírez de Arellano,                            dos piezas de listado azul.
Doña Antonia Encalada                                              12 pesos
Doña Luisa Recabarren                                              50 pesos
Don José Vicente Izquierdo                                       20 pesos
Don Gabriel José de Tocornal                                    25 pesos
El Conde de Quintalegre                                            25 pesos
Don Manuel Prado y Palacios                                    2 pesos
Don D. Luis Bartolomé Tollo                                    6 pesos
Don Martín Encalada                                                 50 pesos
Don Mateo Vergara                                                    5 pesos
Don Francisco Mulet                                                  2 pesos
Don Joaquín Benítez                                                  2 pesos
Don Manuel Manso                                                   12 pesos
Don Francisco Rodríguez,                                         diez varas de tocuyo.
Don Juan Laviña                                                        10 pesos
Don Francisco Ovalle y Soto                                     10 pesos
Doña Rosario Pica                                                     25 pesos
Don Miguel Ovalle,                                                   12 varas de tocuyo.
Don Joaquín Morandé                                               25 pesos
Don Juan de Dios Castro                                           1 peso
Don Joaquín Díaz                                                      2 pesos
Don Bartolomé de Ochea                                          2 pesos
Don Antonio Pérez                                                    1 peso
Bonifacio Corbalán                                                   2 reales
Pedro González, oficial de Platería                           2 reales
Mariano Morales, id                                                  2 reales
Doña Maria Josefa Orihuela                                     20 pesos
Januario Figueroa                                                     2 reales
Don Pedro Castro                                                     1 peso
Don Domingo Alonso                                              1 peso
Don Francisco Sotomayor                                        6 pesos
Don Luis Mata                                                          6 pesos
Doña Matilde Salamanca                                          100 pesos
Don Juan Antonio Herrera                                        2 pesos
El Teniente de Pardos Hipólito Mazote                    10 pesos
Sebastián Fuenzalida                                                2 pesos
Don Ignacio Ávila,                                                   4 varas de tocuyo.
Don Antonio Silva,                                                   8 varas de brin.
Don Pedro Argandoña                                              3 pesos
Don Pedro Niño                                                        6 pesos
Don Pedro Antonio Chena                                        2 pesos
Doña Carmen Díaz                                                    1 peso
Doña Martina Gallon de Celis,                                 2 varas de tocuyo.
Don Ignacio García                                                   1 peso
Don Matías Lira                                                        2 pesos
Don Miguel Martínez                                                2 pesos y 1 real
Pablo Canales                                                            2 reales
Don Manuel Herrera,                                                2 varas de tocuyo.
Don Pedro Ignacio del Canto                                    4 reales
Don Manuel García de los Reyes,                             3 vestuarios.
Don Vicente García                                                   4 pesos
Don Vicente Mujica                                                  4 pesos
El Director de tabacos                                               8 pesos
Don Martín Toribio Mujica                                       5 reales
Hermenejildo Martínez                                             1 peso
Juan José Corral                                                        1 peso
El Tesorero de tabacos                                              4 pesos
Casimiro Navarro                                                      1 peso
El Prior de S. Agustín                                                1 peso

lunes, 8 de junio de 2020

PLANIFICACIÓN OBLIGADA

                                Este fin de semana pensaba avanzar en la confección de las bases de las milicias de Santiago; sin embargo tuvimos un corto-circuito en la casa y el domingo estuvimos a oscuras hasta las 22:00 hrs. por lo que solo pude pensar en lo que me quedaría por hacer para poder seguir recreando los combates de la Patria Vieja. Estos pensamientos, junto a un par de correos recibidos preguntando por disponibilidad de la "Crónica Militar..." Han sido suficientes para motivarme a subir esta entrada "Administrativa".

1.- "Crónica Militar de la Patria Vieja": Hay ejemplares disponibles para su venta. Los interesados deben solicitarlos al mail: marcooctavioenator@gmail.com, adjuntando su dirección ; a vuelta de correo les enviaré los datos para realizar la transferencia bancaria de su valor: $ 20.000 (que incluye el costo de envío), realizada la cual se despachará el libro. Cuando se terminen los ejemplares disponibles se avisará en este Blog.

2.- "ESMOSACA": Este reglamento de wargames se imprime a pedido, por lo tanto siempre habrá disponibilidad. por el momento hay 6 ejemplares para entrega inmediata con valor de $12.000. El mecanismo de compra y envío es el mismo. Si se compra junto a la "Crónica Militar de la Patria Vieja", se ahorra el gasto de envío, quedando ambos libros por un precio de $ 28.000.

3.- Wargame El Membrillar: Cuando choque contra "El Muro del Wargamer" en 2017 mi escritorio tenía este aspecto:




                                   ¡Un desastre! un desorden descomunal en que se mezclaban todas mis actividades en un montón de apuntes, libros, herramientas, hasta elementos de ejercicios. Como comenté en una entrada anterior, gracias a la COVID-19 mi escritorio de wargamer quedó ordenado asi:


                           Es increíble como un espacio amplio y ordenado aclara la mente y, estimulado por las visitas a este blog y los correos recibidos, me he decidido a completar el proyecto de la batalla de El Membrillar. El mapa y el orden de batalla están listos desde 2017; para completar el terreno me faltan los dos reductos en herradura de los flancos de la posición de Mackenna; dos piezas de terreno del foso del reducto principal; las piezas de 1/2 listón para la loma en que se posiciona Pareja y, opcionalmente, una pieza de terreno para representar el campamento independentista.
                         Los figuras pendientes ya son un trabajo en progreso y corresponden a los Voluntarios de Santiago y los Infantes de la Patria.

4.- Otros Wargames: Para recrear los combates de las trincheras Norte y Oeste de Rancagua me faltarían los batallones Chillán y un par de compañías de Granaderos de Chile; aunque se podrían reemplazar por los Talaveras y los infantes independentistas de 1814 respectivamente, ya desplegados en el wargame de la trinchera Sur. El terreno ya está completo, pero se podría mejorar la textura del terreno plano. Para San carlos, Yerbas Buenas, El Quilo, etc. la cosa es más terrorífica: ¡cientos de soldados de caballería! entre dragones y milicianos... Justamente este panorama fue el que me bloqueó 3 años atrás y pienso asumir esta tarea de a poco: 6-8 figuras a la vez y mucha paciencia.

5.- "Crónica Militar de la Patria Nueva (De la Reconquista a Tantauco)": Este libro (rojo) pretendía ser el último de la trilogía junto al la "Crónica Militar de la Patria Vieja" (azul) y "ESMOSACA" (blanco). Debería constar de una Introducción (lista, falta afinar la redacción y completar la situación de la reconquista en Quito, Montevideo, Paraguay y Alto Perú); La Reconquista en Chile (casi completada); El Ejército de Los Andes y Chacabuco; El ejército chileno hasta Cancha Rayada; Maipo y la Guerra del Sur; Campaña del Ejército Libertador; La Guerra a Muerte; Las Campañas de Chiloé; Epílogo. 
                                   Estos capítulos son tentativos; a medida que se vayan escribiendo se evaluará si se dividen o condensan de acuerdo a su extensión. El libro azul tiene un prólogo y 12 capítulos, claro que 2 son explicativos de la organización militar del reino de Chile y del arte de la guerra en la época, así es que es probable que el libro rojo tenga más de 10 capítulos. En todo caso tengo hasta 2026 (bicentenario de Tantauco) para escribirlo... en caso de que no me muera de viejo antes.
                                   Eso sería por el momento. Espero que este fin de semana pueda subir los avances en la confección de las milicias de Santiago.

sábado, 16 de mayo de 2020


LA PANDEMIA DE LA PATRIA VIEJA

                        Bueno, a pesar de lo expuesto en la entrada anterior… Aquí estoy de nuevo. La vida tiene imponderables y… ¿¡Qué más imponderable que una pandemia!? Con motivo del exceso de tiempo disponible, ordené mi escritorio (en otra entrada profundizaré al respecto), encontrando un par de cajas de la “Crónica Militar de la Patria Vieja”, esto me llevó a revisar el correo de María de los Ángeles, comprobando que habían algunos pedidos de 2018 y 2019 sin contestar. Escribí explicando la situación y pidiendo disculpas… a vuelta de correo recibí una confirmación de que algunos mantenían el interés en adquirir el libro. Luego de enviarles las copias solicitadas y comprobar que debía reajustar su precio por el aumento en el valor del envío, aunque mantuve el precio antiguo a los fieles y pacientes interesados, revisé este blog, sorprendiéndome que el número de visitas se ha mantenido constante a pesar del silencio de casi 2 años… Esto sumado a un par de contactos solicitándome información de uniformología me despertó de mi letargo y me decidió a subir esta entrada.
Judas Tadeo Reyes. retrato de Gil de Castro 1815
                        La viruela llegó a Chile con Francisco de Villagra, a La Serena en 1554. A contar de esta fecha asoló en brotes c/4-5 años a todo el país atacando, con una letalidad de 30%, a colonos y aborígenes. Durante el gobierno de Muñoz de Guzmán, en 1805 llegó la vacuna y se creó una Junta de Vacuna Filantrópica para su distribución.
                        En 1811 un nuevo brote de viruela asoló la capital y se reactivó la Junta Filantrópica bajo la dirección de Manuel de Salas. El aumento de casos alarmó a la Junta de Gobierno (J.M. Carrera, José de la Cerda y José Santiago Portales), solicitando al Cabildo de Santiago que reactivara la vacunación. El Procurador General del Cabildo, Anselmo de la Cruz sugirió la formación de una Junta de Vacuna a cargo de  Judas Tadeo Reyes, delegado del gobierno, apoyado por 24 diputados. El 24 de marzo de 1812 la junta aprobó la iniciativa y Judas Tadeo Reyes asumió sus funciones, entregando el 5 de abril un instructivo de funcionamiento de la Junta de Vacuna, que fue aprobado por el gobierno el 8 del mismo mes. A continuación transcribo el instructivo completo, pues a través de este documento se aprecia cómo se enfrentaba el problema en esta época, además de la rigurosidad y espíritu organizativo de Judas Tadeo Reyes:   

Instrucción para los Diputados de le Junta de vacunación virolenta de la Capital de Santiago, con superior aprobación.

A propuesta del ilustre Cabildo, la Excelentísima Junta Superior Gubernativa del Reino, para facilitar el uso y propagación de la transfusión de la vacuna extintiva de la viruela natural, encarga este importante cuidado a la nueva Junta, que en lugar de la filantrópica, ya disuelta, ha instituido, bajo de su superior protección y Presidencia, compuesta de un Delegado, y veinticuatro diputados.
Éstos, cuando el Delegado les avise turnarán dos en cada mes asistiendo los Martes y Viernes a la operación de la vacuna que se practica en la sala del ilustre Ayuntamiento desde las ocho hasta las diez del día poco más o menos, según la concurrencia de vacunados.
Repartirán los dos su alternativa por semanas, o días según más les acomode, y si alguno en el que le tocare estuviere embarazado, se avendrá oportunamente con el compañero para que le subrogue, aligerándose de este modo la pensión, y evitándose su perjuicio en sus negocios urgentes e incompatibles, que puedan atravesárseles en aquellas ocasiones.
Vigilarán la puntual asistencia del facultativo vacunador, quien tiene asignación de dinero para los gastos menudos, y gratificar a veces a algunos vacunados, principalmente a los que suministran el fluido de brazo a brazo.
Se tratará a todos con suavidad y agrado para que difundan en el público buenas especies de la vacunación, y así se animen los tímidos y se desimpresionen los preocupados, aprovechándose de este beneficio para la conservación de la vida.
Atenderán a que los vacunados vuelvan el día de la siguiente operación, o cuando se les prevenga, obligándolos en caso necesario con auxilio de los señores alcaldes, para que se vacunen de nuevo los que el facultativo reconozca haberles brotado falsa la primera vez.
Se llevará cada día en el libro, o cuaderno que habrá para el efecto, lista de las personas que se vacunan, con expresión de su edad, calle, y casa de su habitación, y al fin del mes la firmará el vacunador, poniendo los diputados su visto bueno, cuya razón se pasará al delegado para que la de a la superioridad, y se satisfaga del progreso, y adelantamiento que cada uno consiga, según el número de individuos vacunados en sus turnos.
Excitarán por medio de recados políticos a los jefes de los cuarteles, y administradores de los hospitales para que envíen a vacunar a sus dependientes que lo necesiten: reclutarán también entre los vivanderos, y concurrentes a la Recova, y plaza a los que indaguen necesitar este remedio, valiéndose hasta de la fuerza, con auxilio de alguaciles, o de las guardias militares próximas, y finalmente se hará la misma diligencia en la cárcel, y Casa de Recogidas.
Supuesto que en esto se interesa la caridad cristiana, el bien de la humanidad, y el crédito de la diputación en común, y que la dedicación de quince días al año de cada uno, es corta, se extenderá el celo de todos indistintamente a excitar de continuo a las gentes que supieren no ser virolentas a que vayan a vacunarse, compeliéndolos también si dieren lugar a ello, principalmente a los grandes que corren más peligro de la viruela natural, y son los más renitentes, a cuyo efecto averiguarán los que hubieren de esta circunstancia en el barrio de su habitación, y en los que más adelante se les repartirá en el mapa de la ciudad, para que se extienda a toda ella esta requisición.
Podrán asistir a la vacunación los que quieran en cualquier día, aunque no estén de turno, para fomentar el espíritu filantrópico, saber las ocurrencias de esta especulación, y cooperar al intento, por modo de una asociación de misericordia.
El que necesite para los fines indicados algún auxilio, o advierta cualquier obstáculo, que no estuviere en su mano allanar, se servirá manifestarlo al Delegado para su reparo, o que si depende de la Superioridad, lo solicite.
Asistirán a las juntas que el Delegado convoque por sí, o por orden superior, para los asuntos que por si dificultad parezca conveniente oír los conocimientos de todos, o proceder con su acuerdo en lo relativo al proyecto en general.
Debiendo el Delegado cuidar de que el vacunador del campo ejercite continuamente la operación, le ayudarán los diputados de quienes se valga, para que poniéndose antes de acuerdo con los señores párrocos rurales de este partido de Santiago, y el juez realengo respectivo, se fije un día de fiesta en que concurran, y hagan publicar después de misa parroquial en la puerta de la Iglesia, el lugar cercano a ella, y el tiempo en que el vacunador ha de operar allí, y promuevan todos uniformemente los medios más ejecutivos para que se estimulen a vacunarse cuantos lo necesiten, y se obligue a los morosos.
Santiago, 5 de Abril de 1812.
Judas Tadeo de Reyes

                        Reyes era realista, pero actuó con la misma diligencia con la que se había desempeñado durante 32 años como Secretario de la Presidencia y Capitanía General de Chile. En el primer trimestre de 1812, bajo la dirección de Manuel de Salas, se habían vacunado un promedio de 171 personas al mes. Con la nueva organización, se alcanzó un promedio mensual de 413 inoculaciones hasta el 30 de junio. Durante estos 3 meses, se publicaban estadísticas mensuales del progreso de la vacunación en la “Aurora de Chile” y se insistía en la necesidad de convencer a los reticentes a vacunarse, incluso con el empleo de la fuerza. El último informe firmado por Judas Tadeo Reyes el 6.7.1812, se publica en el número 24 de la “Aurora de Chile” el 23.7.1812 y lo transcribo completo:
En el próximo pasado mes de Junio, se ha inoculado en los cuarteles militares y en el vacunatorio público con feliz suceso a 590 personas de ambos sexos; las 158 desde uno a cinco años de edad; 187 desde la de cinco a diez; 151 desde diez a veinte; 76 de veinte a treinta; 14 de treinta a cuarenta, y 4 desde cuarenta hasta la vejez. Se observa que va en aumento duplo la progresión del número de vacunados adultos, y mayores de edad, respecto de los meses anteriores, y esto persuade que se van desimpresionando las preocupaciones que el vulgo había concebido de la ineficacia de este saludable preservativo”.

                        En los 6 meses siguientes, el promedio mensual de vacunación bajó a 163. Aunque no encontré en los libros de historia la causa del retiro de Reyes, es fácil deducirlo: La Junta de Gobierno decretó el 16.7.1812 el uso civil de la escarapela tricolor y el 30 de julio su obligatoriedad en los funcionarios públicos. Judas Tadeo Reyes, siendo ferviente realista, prefirió renunciar a su labor pública antes que renegar de sus principios.
                        En octubre de 1812 la “Aurora de Chile” vuelve a publicar artículos referentes a la vacunación, pero exponiendo las estadísticas de los ingresos y altas hospitalarias. Esta estadística podría interesar más a los wargamers, pues especifica las bajas en las distintas unidades militares de la capital. Entre el 1° de octubre de 1812 y el 31 de enero de 1813 se hospitalizaron 350 granaderos, 113 nacionales, 71 artilleros y 9 asambleas; registrándose 19 muertes; esta bajísima letalidad, de un 3,5% contrasta con el 22,8% de la mortalidad de los 391 civiles hospitalizados en el período.
                        Los informes de este período están firmados por Manuel Joaquín Valdivieso, y en el correspondiente al mes de diciembre se incluye la siguiente nota:

Nota: Continúan los horrorosos estragos de la viruela anunciados en el extracto del mes de Octubre. Nunca, ni cuando carecíamos del gran beneficio de la vacuna, se había visto peste de más malignidad según los físicos de la casa; así ha sido la de 32 virolentos que ha asistido el hospital este mes, y componen la mayor parte en el número de los muertos; esto quiere decir que hallándose, como se halla hoy, expedito el vacunatorio de la capital, y a cargo de unos funcionarios celosos y contraidos, solo causa este mal la dura pertinacia de los desgraciados pacientes, que han podido hasta ahora desasirse de esa miserable preocupación que les quita conocer las ventajas de la vacuna, para arrastrarlos incesablemente al sepulcro. Su humanidad dejará de verse afligida en esta parte cuando se acuerde por la autoridad respectiva una procedencia fuerte de ejecución a que se presten a su propio bien. Fecha ut supra.
Manuel Joaquín Valdivieso.

                        Como se puede ver, en Chile más de 200 años de historia no nos han enseñado a enfrentar las pandemias. Se mantiene la resistencia de la población a cumplir con las medidas adoptadas por la autoridad y las pasiones políticas brotan a la primera oportunidad afectando el manejo y evolución de la epidemia…
                        Para quienes quieran profundizar en el tema de la viruela y vacunación en Chile, les puedo sugerir el libro (No lo he leído, pero los comentarios son buenos):

“Viruela y vacuna” (Ed. Universitaria, 2016) de Paula Caffarena Barcenilla.

                        En el sitio: http://www.historia.uchile.cl/CDA/fh_index/index.html, se pueden encontrar todos los artículos publicados en la “Aurora de Chile” referente a la viruela y vacunación. Estos números son: Tomo I: 11, 14, 18, 24, 39, 46. Tomo II: 1, 3, 6. Después de este número no hay más artículos refiriéndose al tema y luego, la guerra ocupa las publicaciones del “Monitor Araucano”.