lunes, 19 de julio de 2021

 QUATRE BRAS: UN ESCENARIO PARA ABSOLUTE EMPEROR.

                         Revisando uno de los Blogs que visito regularmente; me encontré una referencia a un nuevo reglamento de wargame napoleónico: “Absolute Emperor” (AE). Editado por Osprey (no requiere mayores comentarios), me llamó la atención porque aseguraba que servía para representar grandes batallas con alrededor de 100 figuras y en 2 a 3 horas de juego. En vez de pensar ¡Otro reglamento napoleónico!, decidí investigar más, picado por la curiosidad motivada por el hecho de que lo que me indujo a crear MOSACA (mi reglamento napoleónico; padre de ESMOSACA), fue justamente poder jugar una batalla en una o dos jornadas y sin requerir de las enormes cantidades de figuras (soy un pintor muy flojo) necesarias en los wargames de  nivel batallón. Mi interés fue aumentando al ver que utilizaba bases, escala temporal y de terreno iguales a las de MOSACA. Estas similitudes y la costumbre adquirida a “pensar en grande”, es decir abstraer lo suficiente, para comprender que cada base representa un número determinado de soldados organizados en batallones y con formaciones de acuerdo a las necesidades del combate, terminó por convencerme y compré el reglamento.

                        La limitación impuesta por la editorial en cuanto a número de páginas (es parte de Osprey Wargames Series) hace la comprensión un poco complicada (incluso para los anglosajones) y hay que releer los capítulos varias veces para comprender el sistema a cabalidad. De mucha ayuda es la página de Facebook, que da la oportunidad de compartir dudas e ideas con otros jugadores y el autor del reglamento. Luego de un par de semanas me sentí inspirado a intentar un juego. Obviamente elegí Quatre Bras, que ya lo había jugado con MOSACA: Tenía figuras de sobra y el terreno con mínimas modificaciones permitió un juego muy entretenido (claro que tuve que guardar los milicianos semi- terminados, pero ahora retomaré su confección).

                        En AE y MOSACA cada turno corresponde a 30 minutos de batalla y 1 cm aproximadamente 40 metros. En AE 4 bases de infantería de 2x4 cms. c/u representan una división de 5.000 hombres, cuatro bases de caballería de 5x4 cms (En MOSACA 4x5) corresponden a una división de 3.000 caballos y una base de artillería de dimensiones similares agrupa 50 cañones. Estas divisiones o unidades pueden ser de línea, veteranos o conscriptos. La diferencia en su capacidad combativa está en la posibilidad de responder a las órdenes o tener éxito en los combates al tirar un D6 (3 o +  los veteranos, 4 o + línea y 5 o + los conscriptos). Pueden recibir hasta 8 impactos y van reduciendo su capacidad a medida que van sufriendo las consecuencias del combate.

                        Es básico para percibir las características de los combates napoleónicos respetar la secuencia de las acciones (Fase de comando, movimiento, disparos, cargas y combates) y las zonas de control de las unidades, además de las limitaciones del terreno. Al respecto, las zonas edificadas (BUA) y terreno cubierto (bosques, cultivos altos, etc.) son áreas de 6 pulgadas de diámetro o equivalente (yo usé cuadros de 17x17 cms); por eso debí modificar mi terreno para representar Gemioncourt incluyendo el puente y terreno adyacente como una BUA. También agrupé en una zona los dos Pierrepont y en otra a Pieraumont y Thyle. El bosque de Bosou lo dividí en 4 zonas adyacentes. El orden de batalla se modificó ligeramente, conservando el número total histórico, pero reagrupando las unidades a fin de formar las divisiones de AE:

Aliados: General en Jefe: Wellington; I Cuerpo (Orange): 2° Div. Holandesa (conscripto), 1° Div. Nassau (línea); 1° Div. Británica (veterano); 3° Div. Hanoveriana (conscripto); artillería. Reserva (Wellington): 5° Div. Británica (línea); Div. Brunswick (línea); 2° Div. Nassau (conscripto) y caballería ligera (conscripto).

Franceses: General en Jefe Ney; II Cuerpo (Reille): Div. Bachelú; Jeromé; Foy; Caballería de línea y artillería, todos de línea.

                        Como se ve, cambié la organización mixta de brigadas hanoverianas, holandesas, británicas, etc. de cada división, agrupándolas según nacionalidad, pero respetando el número real de combatientes de cada país. La caballería aliada incluye holandeses y brunswickers y la caballería francesa mezcla los ligeros de Piré con los coraceros de L’Heriter, por eso se promedia su capacidad a línea.

Al comienzo armé el terreno como para jugar MOSACA, sin embargo luego de pocos turnos, me di cuenta que no se podía seguir, por las características del terreno y lo modifiqué de acuerdo a las normas de AE (BUA y cover en áreas de 6 pulgadas)

Primer turno: Gemioncourt es una BUA que incluye los 4 cuadros sin "cultivos", notese las modificaciones en el bosque y los pueblos de la derecha. Están desplegados la división holandesa en Gemioncourt y la división Nassau en el bosque. Al fondo izquierda las divisiones aliadas que irán ingresando en turnos sucesivos, respetando el tiempo histórico.


El despliegue aliado: las divisiones no desplegadas ingresarán en los turnos 3,4,5,7,9 y 10. el juego termina en el turno 12.

El avance inicial de Ney y Reille. Solo dispone de las divisiones de Bachelú, Foy y artillería. La división de Jerome ingresará en el 4° turno y la caballería en el 6°.

Turno 3: Las dos divisiones francesas atacan Gemioncourt. Nótese la disposición de Reille para mantener el control de sus divisiones y poder dirigir las divisiones que ingresarán más tarde.

Un acercamiento del combate en Gemioncourt. atrás se ve el ingreso de la caballería aliada.

Turno 5: Los holandeses son desalojados de Gemioncourt, pero los franceses no pueden ocupar la BUA, porque la división de Nassau, en el bosque, controla parte de esa área. Como ocurrió históricamente, la división de Jerome (al lado del dado que marca el turno) debe desalojar a los nassauers y solo entonces Bachelú y Foy podrán avanzar hacia Quatre Bras. 

Turno 5: después de la fase de movimiento, Jerome y Bachelú tirotean a los nassauers, Foy "pisa" Gemioncourt, enfrentando a la 5° división británica que "pisa" el extremo norte dela BUA. Solo pueden intercambiar disparos, ya que para entrar en una BUA se debe hacer en columna de marcha y esto está prohibido cerca de una unidad enemiga.

Turno 6: Reille se desplaza para permitir a la caballería hacer un rodeo por Thyle y atacar de flanco al dispositivo aliado. Las distancias y velocidad de desplazamiento de la caballería lo permiten.

Turno 6: La división de Jerome es detenida por el fuego de los Nassauer, pero Bachelú los desaloja del bosque.

Turnp 7: Los Brunswickers se aprestan a defender el bosque, mientras la división hanoveriana se dispone a ocupar Quatre Bras. La caballería francesa se dispone a atacar a la artillería aliada... si es que la caballería enemiga lo permite.

Turno 8: Bachelú enfrenta desde el bosque a la división británica; la caballería francesa luego de destruir la artillería aliada se prepara a atacar a la caballería enemiga (en la carga anterior esta no pudo activarse para contra cargar e impedir el ataque a la artillería)

Turno 9: La fusilería de Bachelú y la artillería desbandan la división británica; ahora bachelú, apoyado por Jerome enfrenta a los Brunswickers apoyados por los guardias británicos. La caballería aliada, a pesar de ser conscriptos se mantienen combatiendo (y lo harán por dos turnos más) contra la caballería francesa, permitiendo que la división hanoveriana ocupe Quatre Bras... las posibilidades de victoria francesa se esfuman.

Turno 12: El final de la batalla: La caballería aliada se retira desordenada y la caballería francesa puede atacar Quatre Bras, pero es rechazada. Foy se traba en combate con los hanoverianos, pero su división ya está exhausta. En el bosque los hombres de Brunswick y Bachelú luego de fiero combate se desbandan agotados. La división de Jerome también está exhausta y no tiene ninguna opción contra los veteranos guardias británicos.
 
                          El resultado final fue el mismo de la batalla real: Victoria Marginal aliada, pués a pesar de sus pérdidas Wellington pudo mantener su posición y los hombres de Ney se retiraron exhaustos.
                           Un último comentario que destaca el relato histórico posible en AE: Cuando una unidad es destruida debe tratar de "salvar sus banderas" para mantener la capacidad de reacción de su comandante de cuerpo. Pues bien, las tres unidades del cuerpo de Orange que fueron destruidas CONSERVARON SUS BANDERAS, lo que reafirma la fuerza moral que el príncipe de Orange ejercía sobre sus compatriotas. La defensa de la caballería holandesa también fue extraordinaria. En cambio Bachelú y los hombres de Brunswick (desmoralizados por la pérdida de su duque) perdieron en su retirada sus banderas.
                          Un entretenidísimo intermedio. Ahora de vuelta a la Patria Vieja.


miércoles, 30 de junio de 2021

 LOS HÚSARES DE GALICIA: GRACIAS DON JOSÉ LUIS CALVO PÉREZ

                        En mis tiempos de estudiante universitario solía reconfortarme con un aforismo de la filosofía Zen: “No te preocupes por los problemas: Si tienen solución… esta llegará. Si no tienen solución ¿para qué preocuparse?”. He vuelto a recordar estas palabras al recibir, hace algunas semanas un correo de don José Luis Calvo Pérez. Su nombre no me era desconocido, pues había leído con sumo interés sus contribuciones referentes a los batallones levantados en el Principado de Asturias durante la Guerra peninsular en el Blog de la Asociación de Recreación Histórico Cultural de Asturias (http://www.arhca.es/v1/arhca_inicio.htm). En el curso de nuestro intercambio epistolar supe de su extenso trabajo sobre el tema: Adjunto una lista de libros de su autoría y co-autoría.


                        Pues bien, don José Luis había leído en este blog mis esfuerzos por encontrar el uniforme de los Húsares de Galicia y me ofreció enviarme algunos documentos que había descubierto en el Archivo Digital de Galicia… Los lectores se imaginarán la mezcla de emociones que experimenté al recibir semejante y desinteresada oferta de un personaje tan importante… Solo comparable a la emoción de leer aquellos documentos originales, escritos por hombres que entregaron su vida (algunos literalmente) a liberar su patria… esta es la historia:

                        El 27.3.1810 el tte. General Nicolás Mahy, general de la 1° División del ejército de la izquierda, considerando la necesidad de disponer de caballería, para extender las operaciones del ejército más allá de la región montañosa, hacia los valles de Astorga y León, dispuso que el tte. Crnel. Francisco Mahy tome el mando, en la ciudad de Santiago, de los húsares de León (comandados hasta entonces por el tte. de fragata Nicolás Enrile) para reorganizarlos en Villafranca donde permanecían 2 escuadrones. Este cuerpo había sido levantado por la Junta de León, pero no había podido reorganizarlo. Un dato curioso: El 11.9.1809 la Junta de León había comisionado al crnel. Eladio Aragón como comandante de los húsares de León con órdenes de requisar caballos para el cuerpo, pero fue arrestado por el comandante de la 1° división Juan José García. No me queda claro el motivo del arresto, ni su desenlace, pero en un documento fechado el 31.7.1810 la Junta de Galicia asume la formación de los Húsares de Galicia, oficiando a la Junta de León. El crnel. Francisco Mahy se encuentra con 200 hombres y procede a la completa organización de un regimiento de acuerdo a la Ordenanza del 8.4.1809 con 4 escuadrones a 2 compañías cada uno más plana mayor con un total de 840 plazas.

                        El crnel. Mahy, a fin de mantener el espíritu del cuerpo formó las compañías con hombres que compartieran sus provincias de origen: La primera compañía de la provincia de Coruña; la segunda de Orense; la tercera de Foz; la cuarta de Betanzos; la quinta de Lugo; a sexta de Mondoñedo; la séptima de Santiago y la octava del Reino de León (Los sobrevivientes de los Húsares de León); es de suponer que con esta conformación quedaba más que justificada la denominación de Húsares de Galicia y León renunció a insistir en mantener su nombre original.  

                        El 20.9.1810 la Junta Superior de Galicia emite un decreto con la Formación del regimiento de caballería ligera “Húsares de Galicia.” No es posible con la documentación revisada establecer el número real de efectivos de la unidad y tampoco se puede establecer buscando en órdenes de batalla; puesto que, al ser la única unidad de caballería de Asturias y Galicia, debió distribuirse en pequeñas partidas, dejando solo algunas compañías o escuadrones para acompañar el ejército de operaciones.

                        Con respecto al equipamiento, se consideraron todos los elementos necesarios para habilitar un regimiento de caballería ligera, tanto de hombres, como caballos.

                        Uniforme (¡Al fin!): Morrión de suela con aro de fierro, tres argollas (¿?), cadenilla y botón de escarapela. Corbatín negro.  Dolmán azul celeste con cuello y vueltas encarnadas; vivos y trencillas blancos; doce corridas de 5 botones blancos. Chaleco blanco. Pantalón azul celeste con vivos blancos y guarniciones de piel. Uniforme de cuartel con gorro de manga, camisa y pantalón de lienzo. Capote y manta. Aunque se describe la pelliza, no hay evidencias de haberse fabricado. Tampoco se menciona la faja típica del instituto. Botas cortas con espuelas de fierro.

                        Equipo: Bandolera con cartuchera, sable con vaina de badana con cantoneras de bronce. No se mencionan portapliegos. Carabina y pistolas. Silla con mantilla, maleta y tapafundas de pistolas. Bridas y riendas falsas (¿jaquimón?).

                        No incluyo imágenes, por no existir, y prefiero que ustedes hagan volar su imaginación y reconstruyan el uniforme de acuerdo a sus ideas de la uniformidad del España en esa época.

  
                     
Un último dato curioso: Nelson Pérez (de los recreacionistas de Talavera) me envió una imagen Francisco Vela (con varios títulos de “Guerreros y Batallas” a su haber) que adjunto. 

Ilustración de Francisco Vela en alguno de los títulos publicados en la serie "Guerreros y Batallas"

                           El uniforme pardo o “Corteza” según terminología de la época tiene su propia historia: Al comienzo de la guerra, la Junta de Galicia ordenó la construcción de 8.000 uniformes corteza para vestir a las milicias de infantería, artillería y caballería. Este uniforme común, representado en el dibujo adjunto (otro aporte de José Luis calvo) incluía un  pantalón con refuerzo de piel.



 Se puede argumentar que es posible que a los húsares se les vistiera así; sin embargo, en uno de sus informes a la Junta, el Coronel Mahy compara el costo del uniforme corteza con el azul celeste que, a la fecha de julio de 1809 vestían los Húsares de León. Resulta que el uniforme corteza era 21 pesos más caro que el azul celeste (requería 2 cuartas menos de paño para la casaca y 1/3 de cuarta de paño grana, en vez de la cuarta y media de la casaca con pechera; además el dolmán requiere de 60 botones y la casaca 62). Por último, existe un estado de cuenta con la entrega de dormanes y pantalones a los Húsares de Galicia… Por lo tanto; gracias a don José Luis Calvo Pérez, podemos AFIRMAR que los Húsares de Galicia vestían uniforme de húsar azul celeste. Esperemos que los nuevos historiadores y periodistas que comenten el uniforme de José Miguel Carrera informen correctamente que vestía el uniforme de los Voluntarios de Madrid.

sábado, 8 de mayo de 2021


 

UNA HISTORIA SIN FIN…

                         Al reiniciar las entradas de este blog, he tenido la gratísima sorpresa de recibir bastante correspondencia de recreacionistas y wargamers, interesados en el período de la Patria Vieja y con interesantes dudas y sugerencias respecto a la “Crónica Militar de la Patria Vieja”. Debo reiterarles, ahora públicamente, la alegría y satisfacción que sus comentarios me causan, al comprobar que hay compatriotas interesados en recordar y homenajear el esfuerzo de nuestros ancestros, independentistas y realistas, por vivir en un país ideal… En esa época el slogan “Lograr el Chile que queremos” (¿les suena conocido?) era un poco más peligroso: Había que usar un fusil; ahora basta con mascarilla, alcohol gel y un lápiz pasta azul…

                        Entre quienes me han contactado, he de destacar a Nelson Pérez (adjunto su mail para los interesados en sus actividades: nelson.perez@vchome.cl), vice- presidente de la Asociación de Recreación Histórica de Efemérides Chilenas. Esta agrupación desde 2015 recrea al regimiento Talavera en los aniversarios de la batalla de Rancagua y en varios eventos en distintas partes del país y en Buenos Aires (los argentinos tienen muchas agrupaciones muy bien organizadas también). El motivo del largo intercambio de correspondencia que mantuvimos fue motivado por una duda con respecto al uniforme del batallón Talavera en 1814… Pero antes de comenzar a relatarles esta historia sin fin… quiero que conozcan a los recreadores:

 








                         Cuando en 2012 estaba escribiendo la “Crónica…” me contacté con el Instituto de Historia y Cultura Militar de Madrid (IHCM) solicitando información respecto a los uniformes de los Húsares de Galicia y del batallón Talavera. No tenían antecedentes de la unidad de húsares, pero si me enviaron la información disponible “copia literal” del uniforme del Talavera, que es la que incluí en una lámina de mi libro.

                        La Asociación de Nelson Pérez, que hasta el momento utilizaba el uniforme descrito por Molinare y pintado por Subercaceaux en “Los últimos instantes de Rancagua” (ver el tapiz de este blog) quiso cotejar esta lámina (ese es justamente el objetivo del libro… y esa es la actitud que deben tener los recreadores) con el IHCM, pero como no tenían registro de las referencias de consulta, se contactaron con Luis Sorando, quien les envió una copia de la base de datos creada por Juan José Sañudo (ambos uniformólogos de renombre en la Península). Según esta base de datos, cuello y vueltas del uniforme son rojos y no azules con vivo rojo como la información que me entregaron a mí… Dos versiones de la misma fuente… a mi modo de ver ambas confiables, por lo tanto hice una nueva consulta al IHCM, sin embargo me enviaron (el precio es bastante razonable y se obtiene un documento PDF rápidamente) otra información, igualmente útil para profundizar en la historia del Talavera, pero sin mencionar la unifomología. Luego de varias preguntas y respuestas, la conclusión es la siguiente: El archivo del IHCM ha sido “Digitalizado”, pero este término no se refiere a la microfilmación de los documentos (como lo hizo el Archivo Histórico nacional de Santiago), sino que a la transcripción de los documentos en bases de datos de fácil acceso. Es decir, los originales no están disponibles; al menos eso es lo que hace suponer la no respuesta a mi última solicitud efectuada hace más de 2 semanas… el final de la historia queda pendiente indefinidamente.

                        Sin embargo, ninguna duda debe paralizar el recreacionismo y el wargame; las opciones son válidas e incluso el uniforme de 1815 puede utilizarse para recrear la batalla de Cerro Pasco. A modo de resumen y quizás como fe de erratas a la lámina de la “Crónica…”:


                         Otra duda razonable ha surgido con respecto a la gorra cuartelera de los Voluntarios de Castro: La única descripción disponible es de Julio Luqui Lagleyze en su libro “Los Realistas”: “Gorras de cuartel azules con banda grana” también se puede interpretar como gorras de manga y no de plato… Si bien la gorra de plato estaba en uso en el ejército realista al menos desde 1811 (hay un grabado de época que lo vi una vez, pero no he podido hallarlo nuevamente, que debe haber inspirado a J.M. Blanes en su cuadro de la batalla de Las piedras), es válido pensar que la “banda grana” en realidad sea una “manga grana”. Nuevamente me parece que cualquier interpretación es válida. No podemos ser dogmáticos en el recreacionismo, ni en el wargame. Por supuesto que un Voluntario de Castro se vería mal con un pickelhaube, pero una gorra de plato, una gorra de manga, un bicornio o un sombrero redondo no estarían fuera de lugar… el tricornio y el chacó podrían discutirse, aunque no creo que tengan defensores. En fin, ya existe una unidad de recreacionistas de los Voluntarios de Castro en la ciudad de Talca. Nelson no me dio mayores datos, pero quiero concluir esta entrada con algunas fotos de ellos… las gorras de plato lucen bien, aun sin visera…










martes, 29 de diciembre de 2020

FIN DE AÑO           

                        Además del Wargame Napoleónico, también me gusta el Wargame de escaramuza de la Segunda Guerra Mundial, específicamente sigo varios Blogs del reglamento Chain of Command. Uno de estos Blogs: Gaming with Too Fat Lardies estuvo sin entradas desde enero de 2020. Su creador es español (aunque escribe en un perfecto inglés), por lo que al no encontrar nuevas entradas, cada vez que revisaba el Blog pensaba que el Sars-Cov2 había hecho de las suyas. Afortunadamente el 9 de diciembre reapareció Aníbal Invictus y me reí de mis temores, pero pensé que a lo mejor mi silencio podría causar alguna inquietud similar en quienes me conocen y saben que estoy dentro de la población de riesgo. Por eso, esta entrada tiene como principal motivación demostrar que estoy vivo…

                        A pesar que el año 2020 ha sido un desastre en muchos aspectos; ha sido muy productivo para este Blog. La pandemia me motivó a hacer una entrada que tuvo buena acogida y feed-back, sacándome del letargo que me mantuvo silente durante 2019. Además, las visitas se han incrementado, logrando superar la meta de las 25.000 vistas a alguna de las entradas subidas, estimulándome a continuar compartiendo mis experiencias y actividades en relación a la Independencia de Chile.

                        Octubre y noviembre siempre están copados por actividades académicas y diciembre me vio asistiendo a un Congreso virtual, por lo que no pude avanzar en la confección de las milicias de caballería, debido al tipo de trabajo que implica: Hay que sentarse y concentrarse metódicamente en la escultura de las figuras. El Green Stuff debe ser aplicado en pequeñas porciones y modelado por parcialidades, para no deformar lo que ya se esculpió al intentar formar otro detalle. Por lo tanto, hay que planificar muy bien lo que se hará y seguir pasos bien definidos. En resumen: hay que disponer de un par de horas sin interrupciones y de varios días seguidos para no perder el ritmo u olvidar los pasos que se deben seguir. Con los milicianos ya no hay que modificar pequeños detalles, como equipos o manos, sino que esculpir todo el coleto, todas las botas y estribos y después seguir con todas las monturas ajustadas específicamente a cada figura. No es difícil, pero muy laborioso. El proceso es entretenido si se tiene paciencia, pero se convierte en martirio si estás apurado… En consecuencia, decidí esperar a que se dieran las condiciones óptimas y parece que esto ocurrirá ahora, ya que Curicó volverá a entrar en cuarentena…

Así organicé mi mesa de trabajo para empezar a "vestir" con coletos a los milicianos

Un acercamiento para mostrar el detalle de fijación de las figuras para facilitar su manipulación.

Esta fue una prueba para evaluar el material y método de modelado: La correa posterior y hebilla del coleto.

Una visión lateral del trabajo en progreso


                        A pesar de que las actividades del “mundo real” no me han dejado mucho tiempo para mi pasatiempo (que buen juego de palabras), siempre hay algún espacio para pensar en algo. En uno de estos momentos de meditación he llegado a la conclusión de que no escribiré la “Crónica Militar de la Patria Nueva”. Definitivamente he perdido absolutamente el impulso inicial que me metió en esta aventura… Continuamente me preguntaba ¿Porqué no me atrae?, ¿A qué se debe esta sensación de desagrado?: La respuesta me la mostró el prólogo de la “Crónica Militar de la Patria Vieja”. En un párrafo inicial escribí: “Sin duda, los padres de la patria se maravillarían si pudiesen ver en lo que se ha convertido el país que ellos contribuyeron a independizar. Sus nietos se han levantado con la frente en alto una y otra vez tras ser golpeados por la naturaleza. No menos esfuerzo les ha costado reconstruir los despojos de los enfrentamientos fratricidas que hasta el día de hoy desgarran la convivencia nacional”. Me parece, y esto es mi opinión personal, apolítica y desapasionada, que esto ya no es verdad. Ya no nos levantamos con la frente en alto, sino que esperamos encogidos y gimoteando que alguien nos ayude a solucionar el problema que nosotros mismos creamos. Tampoco nos interesa reconstruir, sino que esperamos con indolencia que una ley active mágicamente el desarrollo del país, sin tocar nuestro patrimonio personal, ni nuestra carga laboral.

                        Pues bien, desechado ese proyecto, he estado retomando otro que hará más interesante los wargames de la Patria Vieja: Un sistema que permita jugar una campaña completa. Será como un juego de mesa, con un mapa dividido en hexágonos, con sistema de suministros, cartas de eventos, líderes, etc. Los enfrentamientos que se produzcan se llevaran a un juego de ESMOSACA. Si el sistema es lo suficientemente robusto, es posible que lo publique o, si hay alguna editorial interesada (Mi hija Javiera me dijo que los juegos de mesa “la llevan”) podría diseñar un sistema de resolución de enfrentamientos con dados.

                        Como pueden ver No estaba muerto, Ni andaba de parranda, solamente estaba muy ocupado, pero no he abandonado el hobby.

                        Mis mejores deseos para 2021… y recuerden usar mascarilla hasta que se vacunen. 

jueves, 17 de septiembre de 2020

 MORRIÓN Y COLETO… Y TODO LO DEMÁS

                        Enfrentando la “tarea” (entre comillas, porque no es una obligación) de recrear las milicias de caballería durante la Patria Vieja, tuve que respirar hondo, borrar de mi mente el fatal número 45 mínimo y dividirlo en cifras más amigables: Dado la heterogeneidad de su composición, decidí analizar su organización para parcelar el “trabajo” (dito). En primer lugar, algunos oficiales, músicos y sargentos deberán llevar el uniforme de la Asamblea de Caballería, es decir: Uniforme de dragones con sus divisas correspondientes a la Asamblea; las milicias de Santiago (ciudad y provincia en general) deberán mezclar el uniforme de milicias de 1792, con vestimentas civiles campesinas y citadinas. Esta vez voy a superar la tentación de incluir los antiguos uniformes rojos del regimiento de la Princesa. Por último, las milicias de la provincia de Concepción vestían aún el morrión y coleto (en la “Cronica…” expongo los antecedentes históricos de su uso en esta época). Tenemos entonces 4 tipos de tenidas diferentes, por lo tanto, se pueden confeccionar 4 grupos de 12 figuras cada uno.

                        Una vez definido el grueso del objetivo, he optado por empezar por los milicianos de Concepción, con sus morriones y coletos: Los morriones se describen como cascos redondos, con una pequeña cimera de metal, visera y cubrenuca. Posiblemente, algunos tengan la larga pluma roja en su parte anterior. El coleto es un poco más difícil de interpretar para su uso sobre un caballo. Se describe como confeccionado de cuero de vaca con una sección delantera y otra posterior. Gay lo dibuja como un delantal que cubre casi hasta la rodilla, lo que es practicable para la infantería… pero un jinete estaría muy incómodo sobre la montura con una pieza semirígida entre las piernas. ¿Cómo eran?.

                        Los Dragones de Cuera mexicanos (cuera es sinónimo de coleto) usaban una prenda abierta al medio desde el cuello hasta los muslos, por lo que, ceñida por una faja, permitía permanecer cerrada sobre el pecho y se abría junto a los muslos al montar el caballo. Sin embargo la cuera chilena aparentemente era distinta, probablemente por la influencia de la armadura corporal usada por los mapuches. Estos usaban morriones y corazas confeccionados con cuero de lobos marinos endurecidos. Algunos usaban la coraza hasta la cintura y otros (como un  pehuenche descrito por José María de la Cruz) hasta los muslos, aunque, según el cronista, sus movimientos quedaban muy limitados. Viendo que la lanza no penetraba el cuero endurecido, españoles y chilenos copiaron esta armadura, pero ¿cómo solucionaban el problema de la montura?. La solución es simple: con un corte al medio hasta la cintura. Este expediente fue usado durante el siglo XVII y nos parece que apoya nuestras suposiciones. A continuación imágenes que grafican lo explicado:

 

 

Dragón de cuera mexicano
Este es un detalle del Parlamento de Negrete de Claudio Gay que muestra los morriones y coletos de las milicias de infantería (las lanzas son de 2 mts)

¡Atención recreacionistas! Esta es una reconstrucción de una coraza de piel de lobo marino. El detalle del cinturón de fijación y la sobreposición de la parte delantera sobre la trasera se ven claramente, así como la marca de la separación anterior.



El coleto de Gustavo Adolfo de Suecia, muestra como se amplían los faldones para facilitar el montar a caballo, manteniendo la protección de los muslos.

                        Los pantalones llegaban a la rodilla y la variedad de botas de montar iban desde los pies descalzos, con estribo de argolla para el dedo gordo del pie (a la usanza  mapuche) en ocasiones con botas de potro, quizás no tan populares como entre los gauchos argentinos. Hasta las botas de cuero de carnero o cordero… hay para elegir. Los estribos también son variados: argollas, tablas de madera perforada, estribos de metal tipo campana, jaula o capacho y estribos de madera “hocico de chancho”, capacho, triangulares o “acalabazados”. Los aperos de los caballos simples: Cabezadas finas (sin el jaquimón de las caballerías europeas) con botones de cuero, raro era el uso de hebillas o guarniciones de metal, aunque muy preciadas ya que conferían un alto estatus. Las monturas amplias con varias capas de pellones, sin cólera, ni pechera. En general, deberé destinar algún tiempo a despojar los caballos de los set de caballería napoleónica de sus aperos europeos y usar mucho Green stuff.


Las botas de cuero de potro.

                        Las armas eran mayoritariamente lanzas de 3 mts (4,2 cms. en escala 1/72), con algunos machetes (los cuchilleros de Muñoz de Guzmán) y muy pocos mosquetes o tercerolas de propiedad particular de quienes las portaban.

                        He elegido las figuras de Imex 515 “Mexican cavalry at the Alamo” que ya vienen con morrión (las figuras son distintas a la imagen de la caja) al que sólo hay que rebajar la cimera. Vienen 6 lanceros, 1 portaestandarte, que se convertirá en lancero. De las 4 figuras con sable, una será sargento, otra tambor y 2 se convertirán en lanceros. El oficial usará uniforme de 1792. Voy a dejar hecho un miliciano con mosquete… por si acaso.

                        Los caballos de Imex son muy feos y grandes para la escala, sobre todo si queremos representar caballos chilenos, por lo tanto usaré los caballos del set 6007 de Italeri “Prussian Cuirassiers” Este set es muy bonita y siempre lo miraba con pena, porque sus uniformes son de 1806 y yo me dedico a los uniformes de 1812 en adelante. Pensaba que no los usaría nunca. Ahora ya tendrán salida… al menos los caballos y las cabezas con bicornio que son los que usaban dragones y oficiales de milicias.

Estas son las figuras. En una próxima (espero) entrada mostraré el trabajo con green stuff para esculpir los coletos y la modificación de los aperos de los caballos.

                            Y eso sería todo por el momento. Que pasen un feliz y tranquilo 18. ¡Cuídense y no se achoclonen! Aprovechemos esta pandemia y el aislamiento obligatorio para no embotar nuestros sentidos con alcohol y música estridente. Es el momento de la introspección y tratar de vivenciar la valentía de quienes desafiaron a un Imperio para ser los rectores de su propio destino. Brindemos por ellos... no por nosostros.


lunes, 31 de agosto de 2020

 

BATALLA DE EL MEMBRILLAR (20 DE MARZO DE 1814)

 


                        Aunque no está completo el terreno, ayer dispuse el escenario para recrear en un wargame la batalla de Membrillar. Tuve algunos inconvenientes con las piezas de terreno faltantes, motivadas en mi largo receso: Apliqué la silicona en el curso de agua ANTES de fijar las piezas con barniz mate… obviamente el agua quedó… mate. Ya veremos si se puede remediar. Tampoco hice las piezas del campamento (solo tenían función estética, claro que la estética es una parte importante de los wargames con miniaturas, pero en este caso no influyó mucho en las acciones) ni las de las viñas del flanco izquierdo de la posición independentista, donde empezó el combate, pero las reemplacé por campos de trigo… (los que sepan de agricultura se estarán rascando la cabeza).

                        Una vez dispuesto el campo y desplegadas las fuerzas (el orden de batalla lo tenía hace tiempo) me encontré con que se me habían olvidado algunos aspectos del reglamento y tuve que releerlo. Los elementos específicos de este escenario son los parapetos adelantados a izquierda y derecha del hornabeque central, que pueden disparar (un cañón y 1 base de infantería simultáneamente) en 3 sentidos, sin necesidad de reposicionar sus bases. También es específico del escenario el primer movimiento de avance general de la infantería realista en orden abierto, fuera del alcance de las órdenes de Gainza. El resto es de acuerdo a ESMOSACA a doble escala: Cada base representa 40 soldados y los cañones 2 piezas (solo disparan con 1 D6).

Mackenna dando las últimas disposiciones en el hornabeque. Al frente el despliegue inicial realista

 

Vista completa del reducto central independentista.
La posición independentista, desde el punto de vista realista: A derecha los chillanejos; al centro el batallón Chiloé y a la izquierda (detrás de los árboles) el batallón Valdivia.


Lantaño y sus hombres dirigiéndose hacia los viñedos para atacar el reducto de la izquierda independentista.


Mientras Gainza intenta desplegar su artillería (al centro), la infantería avanzará por su cuenta: a la izquierda los batallones Chillán y Concepción Tras los árboles). Al centro los batallones Chiloé y, en segunda línea los Voluntarios de Castro. y a la derecha el Valdivia (no se ve)

                       Luego del primer avance realista, los cañones y mosquetes independentistas se concentraron en el batallón Chiloé que enfrentaba en campo abierto el hornabeque o reducto central. Gainza pudo desplegar su artillería (solo 6 de los 14 cañones que disponía), pero luego debió dirigirse hacia el batallón Chiloé que se estaba desordenando con las descargas independentistas. En vano se sacrificó el batallón Valdivia atacando el parapeto de la derecha independentista, para liberar a los chilotes del cañoneo. Antes de que Gainza pudiera reorganizarlo, los chilotes se desbandaron. El general realista quedó solo frente a los cañones independentistas y se dirigió a reoganizar a los desordenados valdivianos que resistían a duras penas las descargas de los argentinos de Balcarce. Aunque logró su propósito, el Valdivia quedó paralizado en la falda del cerro coronado por el parapeto independentista; fuera del arco de fuego de sus cañones, pero también sin posibilidad de participar en el combate.

 

El avance inicial realista: Todos los batallones se despliegan en orden abierto y se dirigen simultaneamente contra los tres reductos independentistas.

El avance realista desde la perspectiva independentista.

Los chilotes en retirada. Mientras Gainza trata de reorganizarlos, los valdivianos atacan el parapeto de la derecha independentista.

                         En media hora, los hombres de Mackenna habían detenido el avance de la infantería realista y empezaron a concentrar sus fuegos sobre los cañones realistas y las compañías del Real de Lima que estaban desplegadas en la altura que enfrentaba al hornabeque. El duelo era desigual, tanto en número y calibre de cañones, como en número de mosquetes que a esta distancia tenían algún efecto. El Real de Lima, luego de sufrir 40 bajas abandonó el campo dejando solos a los artilleros. A estas alturas del combate, Gainza ya no quiso prolongar el combate. El Valdivia estaba fijo, resguardándose del disparo de los cañones del parapeto de la derecha independentista; los Voluntarios de Castro se refugiaban éntre los árboles en el centro y los artilleros estaban cayendo bajo el fuego del reducto central. En la izquierda realista, los chillanejos de Lantaño resistían entre los viñedos el fuego del reducto de la izquierda independentista. Detrás, el batallón Concepción no se decidía a avanzar o retirarse.

Luego del desbande del batallón Chiloé, gainza ha reorganizado al Valdivia, que permanece fijo al pie de la colina de la izquierda independentista. Los voluntarios de San Carlos se han refugiado tras los árboles de la izquierda de la artillería realista,

 

La retirada realista: Al fondo a la derecha el Valdivia poniendose fuera del alcance de los cañones tras los árboles; al centro se retira Gainza con los cañones, dejando uno abandonado; a la izquierda, al fondo el Concepción abandonando el campo.

                        Movilizándose de izquierda a derecha, Gainza logró retirar a los hombres de Valdivia, Castro, Concepción y los artilleros con 2 cañones. Una pieza quedó abandonada sin artilleros. Y los chillanejos, viéndose solos frente a todo el despliegue defensivo enemigo, se retiraron sin que las descargas independentistas les ocasionaran mayores bajas (aprovecharon que en un momento los artilleros independentistas trataron de alcanzar a Gainza mientras retiraba una pieza de artillería). Todo concluyó en poco más de una hora.


Los chillanejos son los últimos en abandonar el combate.

                                              El desenlace histórico fue la retirada realista después de 3 horas de combate (la última hora fue un esporádico intercambio artillero, ya que la lluvia inutilizó los mosquetes, por lo tanto solo hubo 2 horas de combate)  y de perder 500 hombres y 360 dispersos. Mackenna tuvo algo más de 30 bajas. En esta recreación el combate duró 66 minutos, con 400 bajas y 360 desbandados en el bando realista y 80 bajas en el independentista. Demoré ¡Tres horas! en completar el juego y eso que limité el número de fotos por tener baja la batería... Entretenido, pero tengo que ponerle algo de lubricante a los engranajes para que la próxima sea más fluida.