martes, 7 de septiembre de 2021

 

BICENTENARIO DEL FUSILAMIENTO DE JOSÉ MIGUEL CARRERA  

 

                        El 4 de septiembre recién pasado, en la localidad de El Monte se conmemoró el ducentésimo aniversario del patíbulo de Mendoza levantado para ajusticiar a José Miguel Carrera Verdugo. Junto a su general, fueron fusilados el coronel argentino Felipe Álvarez y el soldado chileno Monroy. Doscientos años después, en una ceremonia llena de simbolismo, los restos del general Carrera fueron trasladados hasta la hacienda de su familia en El Monte.

                        Yo no conocía el lugar, pero al recibir la invitación de Nelson Pérez (conocido para los lectores de este Blog), no dudé un instante en acudir. El programa incluía una misa; una recreación del fusilamiento y una romería desde la plaza Independencia hasta la Viña Doña Javiera (nombre actual de la hacienda de la familia Carrera). Gracias a Google Earth pude ver el trayecto y analizar el recorrido a pie (a mi edad hay limitaciones físicas que considerar). Reforzó mi determinación comprobar que la calle por la que saldríamos de la plaza es justamente la calle Benavente: Si dos Benavente estuvieron en Mendoza cuando fusilaron a Carrera, al menos uno debería acompañar sus restos hasta su tierra natal…

                        Por esas cosas del destino, mi hija Francisca con su pareja (Esteban) se unieron a María de los Ángeles y mí y ¡partimos a la aventura!: Salimos de Curicó a las 8:30 y llegamos a El Monte a las 10:50, justo a tiempo para la misa que empezaba a las 11:00. La Isla de Maipo es una tierra muy generosa y sus pobladores muy industriosos. Esteban es agrónomo y comentaba que se notaban tierras económicamente muy productivas, acompañadas por un activo comercio y servicios asociados. Para entrar a El Monte hay que cruzar el río Mapocho (purificado tras kilómetros de recorrido fuera de las cloacas santiaguinas) a través de un puente que estaba engalanado con banderas chilenas y de la Patria Vieja. Con esta entrada uno ya se preparaba emocionalmente para lo que venía: La plaza repleta de gente con muchos recreacionistas con sus uniformes de distintas épocas, una nutrida cuadrilla de Cuasimodos, jóvenes uniformados de una academia paramilitar, los infaltables huasos y chinas de un conjunto folklórico, en fín, un espectáculo que ansiaba ver y que temía se hubiera borrado para siempre de la faz de esta tierra chilena. Especialmente gratificante fue ver mucha juventud reforzando los cuadros de los recreacionistas históricos.

                        Para los lectores de fuera del país, es posible que estos párrafos les parezcan exagerados. Sin embargo deben considerar que el 80% de los ciudadanos consideran que Chile se ha desarrollado de una forma torcida y debe refundarse completamente. En estos momentos se está redactando una nueva constitución que ordene al país de acuerdo a las tendencias que dictan las redes sociales (a nivel mundial, sin importar la realidad nacional), olvidando nuestra historia y tradiciones; excepto, claro está, la de los pueblos originarios que deberán mantenerse como naciones independientes… Es por esto que frente a este ambiente nacional, poder compartir con compatriotas orgullosos de sus ancestros y de su legado me llenó de energía y esperanza de que, algún día, el alma nacional resurgirá, permitiendo que la cordura apacigüe los espíritus.

                        Como no llevé cámara (la olvidé junto con mi pipa), María se los Ángeles y Esteban fueron los reporteros gráficos que ilustrarán la jornada: 

La misa en progreso. Iglesia llena... pero con distanciamiento social.

El obispo Cristian Cabrera hizo una homilía bastante... contingente.

En el patio de la parroquia una representación del escudo de la Patria Vieja, diseñado por Javiera Carrera. Su lema traducido del latín: "Después de las tinieblas, la luz. Por el concilio o por la espada" Fue conservado parcialmente en el escudo actual "por la razón o la fuerza" (develar la luz entre las tinieblas). Algunos diputados han tratado de eliminar este desafío a la ignorancia y la servidumbre, por considerarlo... "muy agresivo y autoritario"

Hermoso patio colonial

Nótese el detalle de los pilares y vigas

Evidentemente la reportera adora los jardines

Recreacionistas de San Carlos

Preparándose para la marcha

Carrera, Alvarez y Monroy esperando el patíbulo

Damas mendozinas

Milicianos

El batallón Cazadores de Arauco ingresa a la plaza: Hay algunas bajas, pero también nuevos reclutas. La fidelidad histórica de uniformes y disciplina de esta unidad es destacable.

Milicianos de todos los grados, todos los portes y todas las edades.

En esta imagen es difícil recordar que estamos en el siglo XXI

Los amigos insisten en reclutar a a un viejo inútil. 

El osario con los restos del general Carrera, bendecido por el obispo y descubierto por el alcalde de El Monte: Francisco Gómez y la presidenta del Instituto de Investigaciones Históricas José Miguel Carrera: Ana María Ried.

Un joven con la bandera de guerra de la Patria Vieja

Los cazadores de Arauco en acción

Presentando armas... disciplina perfecta de manos y pies.

Un recreacionista solitario... no pude saber más de él.

Representantes de la Academia Premilitar J.M. Carrera...

Recibiendo palabras de estímulo de... ¡Un general de división!

Maestro de ceremonias 

El alcalde Francisco Gómez, sin duda el gestor intelectual de todo el evento. En este acto declaró el mes de septiembre como "Mes de los Carrera"... seguramente punto de encuentro para los años por venir.

Comienza la recreación del infausto momento: Alvarez y Monroy al banquillo; los asistentes insultan a soldados y el gobernador Godoy Cruz (de blanco a la izquierda)

Los grilletes en los tobillos hacen difícil caminar

El oficial a cargo del pelotón de fusilamiento comprueba el fallecimiento de los prisioneros. La recreación fue tan emotiva que a los reporteros gráficos se les olvido tomar más fotos

Con Francisca nos adelantamos a la romería para testimoniar que en la calle Benavente de El Monte había dos Benavente acompañando a su general, al igual que 200 años atrás en Mendoza

El paso de los restos del general Carrera



Recreacionistas de época

Entre estos recreacionistas, se ve, en el extremo izquierdo al padre Lamas, que asistió a Carrera en sus últimos momentos, hasta que el prócer le dijo "padre, no se canse usted, no me ha de hacer abandonar mis principios"

Los Cuasimodos, con sus distintivos pañuelos blancos. Para los extranjeros: Se trata de hombres de campo que se juntaban para acompañar al cura párroco cuando iba a dar la comunión a los enfermos. Su función era protegerlo de los asaltantes interesados en el copón de plata u oro que contenía las ostias. 

Me dijeron que esta casa data de la época de Carrera. Ha resistido todos los terremotos... esperemos que resista la renovación del país.

Emocionante ¿no?

Recreacionistas de San Carlos, recibieron con una descarga de honor la llegada de los restos de Carrera a su hacienda.

cerrando el desfile militar

Los huasos con sus mejores galas y sin sombrero por respeto al Cuerpo de Cristo

La entrada de la Viña Doña Javiera Carrera

La hacienda tiene jardines muy bien cuidados. Esa tarde se les unió una flor más...

Con Nelson Pérez a los pies de una secuoya gigante en el patio trasero de la viña. La escarapela en mi bolsillo se la dieron a todos los asistentes. Con los colores de la Patria Vieja en el centro tiene el escudo de la municipalidad de El Monte "Capital cultural de la provincia"

Hubo cuecas, pero pocos bailarines... 

Fue un gusto encontrarnos con conocidos como Jaime Alegría y, en la foto, el Venerable Maestro de la Resp:.Log:. José Miguel Carrera a quienes conocimos aqui

La Fuente de Javiera Carrera

A las 3 de la tarde... ya había hambre. Compramos algunas botellas para probar el vino del valle de Maipo y fuimos a buscar donde apaciguar el dragón, pero eso... es otra historia


lunes, 19 de julio de 2021

 QUATRE BRAS: UN ESCENARIO PARA ABSOLUTE EMPEROR.

                         Revisando uno de los Blogs que visito regularmente; me encontré una referencia a un nuevo reglamento de wargame napoleónico: “Absolute Emperor” (AE). Editado por Osprey (no requiere mayores comentarios), me llamó la atención porque aseguraba que servía para representar grandes batallas con alrededor de 100 figuras y en 2 a 3 horas de juego. En vez de pensar ¡Otro reglamento napoleónico!, decidí investigar más, picado por la curiosidad motivada por el hecho de que lo que me indujo a crear MOSACA (mi reglamento napoleónico; padre de ESMOSACA), fue justamente poder jugar una batalla en una o dos jornadas y sin requerir de las enormes cantidades de figuras (soy un pintor muy flojo) necesarias en los wargames de  nivel batallón. Mi interés fue aumentando al ver que utilizaba bases, escala temporal y de terreno iguales a las de MOSACA. Estas similitudes y la costumbre adquirida a “pensar en grande”, es decir abstraer lo suficiente, para comprender que cada base representa un número determinado de soldados organizados en batallones y con formaciones de acuerdo a las necesidades del combate, terminó por convencerme y compré el reglamento.

                        La limitación impuesta por la editorial en cuanto a número de páginas (es parte de Osprey Wargames Series) hace la comprensión un poco complicada (incluso para los anglosajones) y hay que releer los capítulos varias veces para comprender el sistema a cabalidad. De mucha ayuda es la página de Facebook, que da la oportunidad de compartir dudas e ideas con otros jugadores y el autor del reglamento. Luego de un par de semanas me sentí inspirado a intentar un juego. Obviamente elegí Quatre Bras, que ya lo había jugado con MOSACA: Tenía figuras de sobra y el terreno con mínimas modificaciones permitió un juego muy entretenido (claro que tuve que guardar los milicianos semi- terminados, pero ahora retomaré su confección).

                        En AE y MOSACA cada turno corresponde a 30 minutos de batalla y 1 cm aproximadamente 40 metros. En AE 4 bases de infantería de 2x4 cms. c/u representan una división de 5.000 hombres, cuatro bases de caballería de 5x4 cms (En MOSACA 4x5) corresponden a una división de 3.000 caballos y una base de artillería de dimensiones similares agrupa 50 cañones. Estas divisiones o unidades pueden ser de línea, veteranos o conscriptos. La diferencia en su capacidad combativa está en la posibilidad de responder a las órdenes o tener éxito en los combates al tirar un D6 (3 o +  los veteranos, 4 o + línea y 5 o + los conscriptos). Pueden recibir hasta 8 impactos y van reduciendo su capacidad a medida que van sufriendo las consecuencias del combate.

                        Es básico para percibir las características de los combates napoleónicos respetar la secuencia de las acciones (Fase de comando, movimiento, disparos, cargas y combates) y las zonas de control de las unidades, además de las limitaciones del terreno. Al respecto, las zonas edificadas (BUA) y terreno cubierto (bosques, cultivos altos, etc.) son áreas de 6 pulgadas de diámetro o equivalente (yo usé cuadros de 17x17 cms); por eso debí modificar mi terreno para representar Gemioncourt incluyendo el puente y terreno adyacente como una BUA. También agrupé en una zona los dos Pierrepont y en otra a Pieraumont y Thyle. El bosque de Bosou lo dividí en 4 zonas adyacentes. El orden de batalla se modificó ligeramente, conservando el número total histórico, pero reagrupando las unidades a fin de formar las divisiones de AE:

Aliados: General en Jefe: Wellington; I Cuerpo (Orange): 2° Div. Holandesa (conscripto), 1° Div. Nassau (línea); 1° Div. Británica (veterano); 3° Div. Hanoveriana (conscripto); artillería. Reserva (Wellington): 5° Div. Británica (línea); Div. Brunswick (línea); 2° Div. Nassau (conscripto) y caballería ligera (conscripto).

Franceses: General en Jefe Ney; II Cuerpo (Reille): Div. Bachelú; Jeromé; Foy; Caballería de línea y artillería, todos de línea.

                        Como se ve, cambié la organización mixta de brigadas hanoverianas, holandesas, británicas, etc. de cada división, agrupándolas según nacionalidad, pero respetando el número real de combatientes de cada país. La caballería aliada incluye holandeses y brunswickers y la caballería francesa mezcla los ligeros de Piré con los coraceros de L’Heriter, por eso se promedia su capacidad a línea.

Al comienzo armé el terreno como para jugar MOSACA, sin embargo luego de pocos turnos, me di cuenta que no se podía seguir, por las características del terreno y lo modifiqué de acuerdo a las normas de AE (BUA y cover en áreas de 6 pulgadas)

Primer turno: Gemioncourt es una BUA que incluye los 4 cuadros sin "cultivos", notese las modificaciones en el bosque y los pueblos de la derecha. Están desplegados la división holandesa en Gemioncourt y la división Nassau en el bosque. Al fondo izquierda las divisiones aliadas que irán ingresando en turnos sucesivos, respetando el tiempo histórico.


El despliegue aliado: las divisiones no desplegadas ingresarán en los turnos 3,4,5,7,9 y 10. el juego termina en el turno 12.

El avance inicial de Ney y Reille. Solo dispone de las divisiones de Bachelú, Foy y artillería. La división de Jerome ingresará en el 4° turno y la caballería en el 6°.

Turno 3: Las dos divisiones francesas atacan Gemioncourt. Nótese la disposición de Reille para mantener el control de sus divisiones y poder dirigir las divisiones que ingresarán más tarde.

Un acercamiento del combate en Gemioncourt. atrás se ve el ingreso de la caballería aliada.

Turno 5: Los holandeses son desalojados de Gemioncourt, pero los franceses no pueden ocupar la BUA, porque la división de Nassau, en el bosque, controla parte de esa área. Como ocurrió históricamente, la división de Jerome (al lado del dado que marca el turno) debe desalojar a los nassauers y solo entonces Bachelú y Foy podrán avanzar hacia Quatre Bras. 

Turno 5: después de la fase de movimiento, Jerome y Bachelú tirotean a los nassauers, Foy "pisa" Gemioncourt, enfrentando a la 5° división británica que "pisa" el extremo norte dela BUA. Solo pueden intercambiar disparos, ya que para entrar en una BUA se debe hacer en columna de marcha y esto está prohibido cerca de una unidad enemiga.

Turno 6: Reille se desplaza para permitir a la caballería hacer un rodeo por Thyle y atacar de flanco al dispositivo aliado. Las distancias y velocidad de desplazamiento de la caballería lo permiten.

Turno 6: La división de Jerome es detenida por el fuego de los Nassauer, pero Bachelú los desaloja del bosque.

Turnp 7: Los Brunswickers se aprestan a defender el bosque, mientras la división hanoveriana se dispone a ocupar Quatre Bras. La caballería francesa se dispone a atacar a la artillería aliada... si es que la caballería enemiga lo permite.

Turno 8: Bachelú enfrenta desde el bosque a la división británica; la caballería francesa luego de destruir la artillería aliada se prepara a atacar a la caballería enemiga (en la carga anterior esta no pudo activarse para contra cargar e impedir el ataque a la artillería)

Turno 9: La fusilería de Bachelú y la artillería desbandan la división británica; ahora bachelú, apoyado por Jerome enfrenta a los Brunswickers apoyados por los guardias británicos. La caballería aliada, a pesar de ser conscriptos se mantienen combatiendo (y lo harán por dos turnos más) contra la caballería francesa, permitiendo que la división hanoveriana ocupe Quatre Bras... las posibilidades de victoria francesa se esfuman.

Turno 12: El final de la batalla: La caballería aliada se retira desordenada y la caballería francesa puede atacar Quatre Bras, pero es rechazada. Foy se traba en combate con los hanoverianos, pero su división ya está exhausta. En el bosque los hombres de Brunswick y Bachelú luego de fiero combate se desbandan agotados. La división de Jerome también está exhausta y no tiene ninguna opción contra los veteranos guardias británicos.
 
                          El resultado final fue el mismo de la batalla real: Victoria Marginal aliada, pués a pesar de sus pérdidas Wellington pudo mantener su posición y los hombres de Ney se retiraron exhaustos.
                           Un último comentario que destaca el relato histórico posible en AE: Cuando una unidad es destruida debe tratar de "salvar sus banderas" para mantener la capacidad de reacción de su comandante de cuerpo. Pues bien, las tres unidades del cuerpo de Orange que fueron destruidas CONSERVARON SUS BANDERAS, lo que reafirma la fuerza moral que el príncipe de Orange ejercía sobre sus compatriotas. La defensa de la caballería holandesa también fue extraordinaria. En cambio Bachelú y los hombres de Brunswick (desmoralizados por la pérdida de su duque) perdieron en su retirada sus banderas.
                          Un entretenidísimo intermedio. Ahora de vuelta a la Patria Vieja.